Siempre pensé en la necesidad que tiene cualquier barrio, ciudad o país de poder expresar el arte, de poder transmitirlo. A la capital departamental le faltaba un espacio así. Para eso llegó Clap, para brindar un servicio profesional, técnica y humanamente. Así lo viví y vivo cada vez qué mi inspiración y yo pasamos por ese lugar. Si haces música, es ahí. Uso y recomiendo.